cuento corto: por un momento.

Por:

Johanna Rodriguez

Lo ve cuando entra alto de piel morena, a lo lejos se puede notar su fortaleza, cuando sonríe se le ven sus blancos dientes, de momento Janeth se siente de nuevo de quince años.
Es la reunión en la casa presidencial, todos acompañados hasta ella, solo que ha olvidado lo que es vibrar con locura. Cuando se le acerca el joven apuesto no le quita la mirada en encima, y se envuelven en el mundo de la conversación Janeth y el joven apuesto.
  • Usted es un encanto, le dice el joven a Janeth al oído, y ella se estremece, lo que le sorprende es que a el joven apuesto no le preocupe el acompañante de ella.
Le posa sus corpulentos brazos sobre sus hombros, y por un momento el cuerpo de la dama se acalora, se revuelve en su puesto más de una vez. Su respiración se agita, y aunque él sacándola hacia un lado para compartir un trago Janeth no deja de sentir temor a que todos en la reunión noten su cálida conversación.
Cuando iban de vuelta a la reunión Janeth se queda mirando su reflejo en el espejo, y nota su rostro ya viejo, cuando mira sus manos las ve manchadas, de repente el joven la saca de su pensamiento cuando le pregunta:
  • ¿Señora Janeth está bien?
  • Sin contestar ella, voltea a ver a su esposo y comprende, la vida se le ha pasado y nunca vivió un verdadero romance. 

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