DESARROLLO RURAL COLOMBIANO EN PELIGRO

El 2 de octubre de 2016 se definía el futuro de Colombia, la gente tenia que decidir entre impunidad o justicia, favorecer a las victimas o favorecer a los victimarios, Democracia o fortalecimiento del terrorismo.

La mayoría de los colombianos sabíamos que una paz mal hecha aumenta la guerra y la desigualdad por eso la mayoría votamos NO para garantizar una paz justa y duradera y no los premios a los malvados de las FARC.

Uno de los puntos en los que la comunidad no estaba de acuerdo era en la Reforma Rural Integral que le daba privilegios a las FARC y no tenia en cuenta a los agricultores y habitantes de la zona de conflicto.

El texto que se publicó primero en la pagina 8 de las 297 paginas y luego en la pagina 10 de las 310 páginas en el perverso acuerdo con las FARC dice lo siguiente:

“Que a juicio del Gobierno esa transformación debe contribuir a reversar los efectos del conflicto y a cambiar las condiciones que han facilitado la persistencia de la violencia en el territorio. Y que a juicio de las FARC-EP dicha transformación debe contribuir a solucionar las causas históricas del conflicto, como la cuestión no resuelta de la propiedad sobre la tierra y particularmente su concentración, la exclusión del campesinado y el atraso de las comunidades rurales, que afecta especialmente a las mujeres, niñas y niños”

Como nos damos cuenta en la parte en negrita dice textualmente lo siguiente:

Y que a juicio de las FARC-EP dicha transformación debe contribuir a solucionar las causas históricas del conflicto

Esa fue una causa por las cuales votamos NO por que no podemos poner en manos de los terroristas de las FARC el campo colombiano.

En el documento que presentamos los del NO respecto a la Reforma Rural integral dice lo siguiente en la página 8:

“No obstante, asumida tal condición como un hecho cumplido, la Reforma Rural Integral se debe someter a unos mínimos que, primero, no lesionen las instituciones y principios democráticos, y segundo, la hagan realizable y efectiva”

Pero a pesar de esto el traidor del 2010 a 2018 no tuvo en cuenta las propuestas de los que ganaron, al contrario, firmó lo que se le dio la gana con sus amigos de las FARC, sin el consentimiento de el clamor del pueblo en las urnas cuando votaron NO.

En la actualidad el presidente Iván Duque con las manos amarradas por las altas cortes, implementa los acuerdos de las FARC sin tener garantías jurídicas para poder oponerse porque el traidor unió el acuerdo final a la constitución de Colombia a pesar del rechazo del pueblo.

Nuestro campo quedó en las manos de las FARC por el nefasto acuerdo, por eso debemos buscar soluciones legales para arreglar esta falsa paz que nos impusieron como una dictadura.

 

Escribe un ciudadano colombiano que defiende la democracia y busca ayuda para poder arreglar los errores del nefasto acuerdo con las FARC

 

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