La verdad del testigo que utilizó Daniel Coronell para su fake news en Univision

Richard Maok Riaño Botina no es un actor desconocido para el periodista Daniel Coronell, es un personaje que ha utilizado varias veces para atacar a sus enemigos, especialmente al expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, a quien el mafioperiodista le tiene un odio visceral y por eso lo ha convertido en el protagonista de un centenar de sus informes en los diferentes medios de comunicación que maneja.

Richard Maok Riaño Botina, se encuentra actualmente en calidad de protegido en Canadá. En el CTI de la Fiscalía  fue un asistente administrativo III, cargo que ocupó entre el 11 de mayo de 2000 y el 26 de agosto de 2002, fecha a partir en la cual fue declarado insubsistente. Es decir, no era dectective como él dice, sino un oficinista y lo despidieron por su mala conducta.

Luego de robar la valiosa información en el CTI y antes de conocer su posible sentencia, en septiembre de 2002, salió del país con rumbo México y luego a Canadá, ayudado por ONG y políticos de izquierda de los que es muy cercano, como el actual congresista Gustavo Petro Urrego, alegando que era un perseguido político.

Por todo su actuar delictivo, fue juzgado y condenado el 28 de abril de 2006 (en calidad de persona ausente) a una pena de 12 meses de prisión e inhabilitación de sus derechos y funciones públicas por un período igual. Fue hallado culpable de los delitos “de abuso de función pública y utilización indebida de información obtenida en el ejercicio de función pública”. O sea, usurpó funciones asignadas a otros funcionarios.

Inconforme con el fallo de primera instancia, mediante sus abogados, interpuso un recurso de apelación contra la citada sentencia, que fue confirmada por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá el 8 de junio de 2007. Después utilizó la casación en la Corte Suprema de Justicia, la cual le retificó la condena el 31 de marzo de 2008. Esto significa que Riaño Botina fue condenado en todas las instancias a las que acudió en la justicia colombiana.

 

Una sentencia proferida por una Corte Suprema imparcial, donde los magistrados también cuestionaban la supuesta persecución contra el ex mandatario Uribe y su grupo político.

No olvidemos que Riaño Botina fue uno de los principales informantes del actual senador y excandidato presidencial Gustavo Petro  para hacer sus famosos debates contra el paramilitarismo (publicitados por los medios afines) en el Congreso de la República, los cuales al final lo llevaron a la popularidad en nuestro país.

“Una vez desvinculado de la institución (CTI), el 17 de septiembre de 2002, (Riaño Botina) entregó al Representante a la Cámara GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO un documento elaborado por él denominado “Impacto del Informe de Contrainteligencia sobre la Subversión infiltrada dentro de la Fiscalía General de la Nación”, junto con un video donde revelaba detalles sobre el particular, información que fue dada a conocer a la opinión pública por el congresista, en rueda de prensa celebrada el 12 de noviembre siguiente”, explica la condena en contra del supuesto testigo.

Riaño Botina se hizo pasar durante muchos años como Hacker, pero en verdad era un ladrón de información que obtuvo suplantando funciones que no tenía en el CTI, como consta en la sentencia de la Suprema No 28642. Hasta se hizo llamar @hackerFiscalía y muchos medios le copiaron sus falsas versiones o testimonios, especialmente Noticias UNO. Lo vendieron como el “Edward Snowden colombiano”.

Richard Maok es un enemigo declarado de Uribe que utilizó esta condición para refugiarse en el exterior y llegó al extremo de indicar públicamente que si le daban dinero mediante una colecta, difundía y llevaba a la Corte Penal Internacional pruebas de presuntos delitos cometidos por el expresidente, y hoy lo alienta Gustavo Bolívar.

¿Cómo puede tener credibilidad ante un medio famoso de gran reputación como Univisión, el testimonio de un personaje que fue condenado en Colombia por varios delitos y es prófugo de la justicia nacional? Aquí claramente está la mano negra de Coronell.

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