Claudia López sigue demostrando que mintió en campaña

“No haré TransMilenio por la Séptima ni por la 68. Trasladaré esa plata a la red de metro, el pesado hasta Suba y Engativá y el ligero sobre la red férrea de norte a sur. Mejor metro ligero sobre la carrera Novena que TransMilenio sobre la Séptima. Y mejor metro ligero entre la NQS y la 68 que TransMilenio”.

Fue una de las grandes propuestas de Claudia López como candidata a la Alcaldía de Bogotá y que seguramente llevaron a muchos ciudadanos a votar por ella. Pero una cosas son las promesas en medio de una campaña política y otra la realidad.

Tal como están las cosas, la adjudicación de la troncal por la 68 no tiene reversa. Este contrato quedó abierto en la administración pasada y está listo para ser adjudicado el próximo 23 de enero, con el apoyo del Gobierno Nacional.

A comienzos del 2020, una vez se posesionó, Claudia decidió que no nombraría a un nuevo director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), entidad encargada de ese proceso, hasta que los encargados de la administración Peñalosa firmaran el contrato. “Es una licitación que se ha hecho en menos de dos meses, en tiempos muy apretados y en mi opinión atropellados”, dijo. “No será mi administración la que la firme (…) empezamos con el IDU desde el 23 de enero”, agregó.

Sin embargo, eso no fue así. Este lunes la mandataria nombró en el cargo a Diego Sánchez, quien se venía desempeñando como estructurador técnico de la Financiera de Desarrollo Nacional. Sánchez no solo contribuyó a estructurar la primera línea del Metro de Bogotá, sino también la troncal de TransMilenio por la 68 y en un estudio reciente entregado a la alcaldesa destacó la viabilidad y conveniencia de dicha obra.

Lo cierto es que el cambio de parecer de Claudia frente a TransMilenio por la 68 ha tenido varias interpretaciones. Una de ellas, es que dicha obra, le traerá réditos porque podrá mostrar resultados en materia de obras. “Si le parecía muy atropellada la licitación, ¿por qué no la frenó?”, se preguntaron algunos.

Así las cosas, sus apoyos durante campaña ya empiezan a desencantarse. Carlos Carrillo, concejal del Polo, dijo que la alcaldesa le está incumpliendo a sus electores y al Polo, pues ella se había comprometido a no hacer esta obra.

Manuel Sarmiento, también concejal del Polo y quien fue uno de los principales aliados de la hoy alcaldesa, está en contra de la construcción de la troncal y en la mañana de lunes lideró una manifestación para presionar a la alcaldesa de que no adjudique dicha obra.

“El hecho de que seamos del partido de gobierno, no significa que no tengamos diferencias en algunas cosas. No le estamos pidiendo que la anule, sino que la suspenda para hacer unas revisiones y ella está en la facultad de hacerlo”, dijo.

La concejala María Fernanda Rojas, de la Alianza Verde, tampoco está de acuerdo con la construcción de la troncal 68. Otro elemento que le parece importante es que Germán Corredor Aguilera, quien aprobó los estudios de esta troncal, acaba de aceptar cargos de corrupción en otras obras. De Corredor, la Fiscalía dijo que habría “concertado para realizar prorrogas y adiciones presupuestales al contrato de obra 933 de 2016, cuyo valor inicial fue de 12.875 millones de pesos; y al contrato de interventoría 934 de 2016, que ascendió a 1.880 millones”.

La troncal 68 tendrá un costo de 3,2 billones de pesos (con predios incluidos). Su recorrido de 17 kilómetros empieza en la Autopista Sur hasta la Carrera Séptima con Calle 100. Una acción popular ya está en manos de la Procuraduría, que tendrá que determinar en los próximos días si se toman medidas cautelares para suspender la licitación, pues por el momento no se ve que la alcaldesa López vaya a hacerlo.

Sigue Claudia dando bofetadas a sus aliados en campaña, y como no, a sus votantes. Muchos de ellos en estos días se sumaron a la solicitud de revocatoria de que se hizo viral en redes sociales. Muy mal Claudia, muy mal.

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