¿Con Barragán se sacará la lotería Boyacá? Farc, Paras, Odebrecht y DNE

Por: Benedicto Truman

La desventura de Boyacá depende del sorteo con las fichas que componen a los “boletos” que se juegan el poder en el departamento. Algunos apostarán a más suerte que otros. Otros desde ya tienen echada a la suerte de sus alianzas las decisiones electorales de los boyacenses. Al azar, la victoria de algunos podría convertirse en la suerte desgraciada del pueblo asentado sobre el altiplano andino y el valle de Tenza. A las claras, Ramiro Barragán el billete con los números más sucios: lo circundan el pasado de Farc, una retícula Para, los nexos de Odebrecht y cuestionamientos a actuaciones de la DNE.

Su boleto de lotería cuenta con varias series. El exministro de justicia, otrora gobernador de Boyacá y senador por la colectividad verde, Jorge Londoño Ulloa, apoya la candidatura de Barragán y según muchos, quiere seguir gobernando tras bastidores, pues fue éste quien puso al actual gobernador y ahora quiere prorrogarse con Ramiro.

Londoño echa a la suerte con varias fracciones para jugarse el destino de Boyacá: un pasado que lo relaciona al proyecto paramilitar. Se dice que cuando éste se desempeñó como gerente de la lotería de Boyaca e Iván Roberto Duque alias Ernesto Baez fungía como secretario de la gobernación fueron muchos los ganadores de la lotería involucrados con el paramilitarismo. Antes, en 1985, alcanzó la contraloría departamental en clave con Pablo Emilio Guarín –otrora representante a la Cámara y columnista de El Tiempo- conocido por haber intentado construir la primera República Independiente Anticomunista de Colombia en Puerto Boyacá. Guarín junto con alias Ernesto Baez son considerados padres del paramilitarismo en Colombia. Los promotores del proyecto político de Barragán tienen un pasado trenzado con la organización paraca.

Las Farc, el narcotráfico y los conflictos de interés completan otros quintos de los números sucios de Londoño Ulloa en el billete de Barragán. Y es que los hermanos de Jorge Londoño, alías lechugo y alias el hermanancho fueron acusados en los primeros años de los 2000 de pertenecer a la organización narcotraficante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC. Sorpresivamente, pese a que sus nombres aparecen en expedientes tanto en Panamá vinculados en la Operación Gatopardo, y Colombia en el expediente 655, fueron absueltos de los procesos penales, toda vez que Gerardo Aguirre, uno de los milicianos capturados, los señaló de integrar la estructura guerrillera dedicada al tráfico de drogas hacia Estados Unidos y España. Peor aún, incluso cuando un chofer de uno de los hermanos Londoño Ulloa si fue efectivamente procesado y condenado.

Sin más fueron sustraídas extrañamente del proceso, las pruebas que vinculaban a los hermanos: interceptaciones de llamadas telefónicas, fotografías productos de seguimiento y otras tantas piezas de investigación.

Para el escándalo de muchos, el mismo magistrado que absolvió a Carlos Castaño por el asesinato de Manuel Cépeda, fue el mismo que sacó en limpio al hermano del otrora titular de la cartera de justicia. Se trata del magistrado Edgar Lombana Trujillo.

Al apoyo de Barragán, se le ha acusado de entrar en conflicto de interés porque cuando ostentaba la dignidad de ministro de justicia defendió los acuerdos de paz y la Justicia Especial para la Paz, en los que había una referencia clara a personas sindicadas de formar parte de la organización guerrillera, a todas luces como denunció la bancada del Centro Democrático podía haber allí una clara referencia para de llegarse a dar futuras pesquisas que señalaran a los hermanos Londoño Ulloa, beneficiarlos.

Los números de la mala suerte boyacense no paran ahí. Gustavo Hernán Puentes, el primero de los congresistas a quien se le abrió investigación por irregularidades en la administración de la Dirección Nacional de Estupefacientes DNE, también apoya la candidatura de Barragán. A Puentes se le puede acusar de nepotismo toda vez que la Corte Suprema de Justicia lo investigó por presuntamente por haber usado sus influencias para que se les concediera la administración de varios bienes incautados a la mafia a sus familiares. ¿Qué puede esperar Boyacá de quién usa los bienes del Estado para el provecho de sus familiares?

El caso más sonado de este manejo irregular de los activos administrados por una institución estatal se refiere a un bien decomisado a la mafia: la empresa Inmunizadora de Maderas de Oriente, la cual terminó en un beneficio irregular para Puentes, por lo que éste fue llamado a juicio por el delito de tráfico de influencias por los manejos sospechosos que la DNE le daba a los bienes incautados a las mafias del narcotráfico.

Y para completar los quintos de Paras, FARC y DNE, también se suman las fracciones de Odebrecht. El heredero político del ex senador Plinio Olano, quien puso su cargo, sus funciones y sus conexiones políticas para lograr que a Odebrecht le fueran asignados contratos públicos de manera ilegal, también se montó en esta lotería por Boyacá. Se trata de Rodrigo Rojas, ficha de Olano. Antes de que Plinio fuera a parar a la Picota le entregó su caudal electoral a Rojas, caudal inescrupulosamente manchado por los tentáculos corruptos de Odebrecht que hoy por hoy llega para engrosar las filas de la candidatura de Barragán.

Como se ve la suerte de Boyacá podría caer, de ganar Barragán, en una lotería en la que intervienes los azares y las apuestas de vinculados con los FARC, los paras, Odebrecht y la corrupción de la DNE.

 

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