Yolanda Wong responda al CNE sus razones por las que estando impedida sigue su candidatura en Cartagena

Hecha la regla, hecha la trampa. Así, reza el adagio popular con el que regularmente se acusa la corrupción de los profesionales jurídicos y los expertos en derecho. Algunos acusan a esta patria bella de un país de leguleyos amansa normas, de granados sofistas entrenados en la disciplina retórica, de constructores de mentiras en todo parecidas a verdades. No están del todo equivocados en ese dictamen. Aquí como en todos los países gana el más vivo y es más vivo es quien cuenta con más recursos intelectuales, técnicos y monetarios. Es más vivo el que dispone del abogado más cínico. Resulta peor aun cuando es el mismo abogado quien funge a favor de sus propios intereses para saltarse la ley. Aquello podría imputársele a Yolanda Wong, candidata a la Alcaldía de Cartagena.

Wong, otrora secretaria de despacho del distrito turístico y cultural más representativo de los colombianos. La “doctora” Yolanda Wong es profesional en derecho, cuenta con una especialización en derecho público y una maestría en derecho contractual público y privado. A una mujer tan preparada y experta en las lides jurídicas de lo público y la administración pública no le es permitido incurrir en la transgresión de las normas que controlan los derechos políticos y electorales que rigen a todos los ciudadanos.

No es lícito aceptar una falta de conocimiento en una persona que está a un grado de ser doctora y que ha ocupado altas dignidades estatales. Resulta menos plausible aceptar una negligencia, un olvido, una pasada por alto de las reglas. No creemos que lo que haya sucedido es que la señora Yolanda Wong no supiese que estaba inhabilitada para participar en política si menos de doce meses había ostentado la dignidad de alcaldesa encargada de Cartagena. Le apostamos a que si lo sabía, lo obvió, supuso que podía arreglarlo y decidió emprender la carrera por la primera magistratura de La Heroica.

Pero, si la respuesta fuese falta de conocimiento cabría el interrogante de ¿cómo se ha ganado sus títulos? Pero conocemos de la talla intelectual de la cartagenera, como para pensar aquello. Si la respuesta fuese negligencia y testarudez nos preguntaríamos ¿qué se puede esperar de una persona que desecha el contenido de la normatividad vigente para emprender un periplo electoral? Y si el resultado fuese que era consciente de la transgresión en que incurría al postular su candidatura inquiriríamos ¿no es esto corrupción? Y si es así ¿qué podemos esperar de un político que antes de tocar la oficina del piso 23 del edificio Portus de Manga emprenda hechos que hablan de la trasgresión de las reglas? Corrupción, corrupción. Porque el corrupto es el que hace las cosas sabiendo que están mal hechas, o así no las considerase mal hechas, que no responde a las prescripciones jurídicas previstas para regular una conducta.

Este es un llamado a que Yolanda Wong responda a la indagatoria programada por el Consejo Nacional Electoral para el próximo nueve de septiembre a las 10 de la mañana y entregue sus declaraciones y las razones por las que estando impedida presentó su candidatura a la Alcaldía de Cartagena. Que nos despeje la duda: si no conocía la norma, sino conocía de lo improcedente de su conducta, si fue negligente e inadvertida o si a sabiendas de la norma se corrompió.

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