Carlos Pino sería la pieza clave del espionaje gestado por Gustavo Petro

La detención y deportación del ciudadano venezolano Carlos Pino, ordenada por el Gobierno colombiano por considerarlo un riesgo para la seguridad nacional, abre las puertas hacia un posible caso de espionaje gestado por el senador Gustavo Petro.

El Ejecutivo acusa a Pino de revelar información de inteligencia de Bogotá al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, el mismo que fue identificado como patrocinador de la campaña de Petro en su carrera hacia la presidencia de Colombia que finalmente perdió.

No es casualidad que el parlamentario saliera ipso facto a defender al “asesor” aprehendido el martes en el barrio Teusaquillo. Tampoco es descabello que haya un caso de conspiración organizado a favor de sus ambiciones políticas y con destino a Caracas.

La relación entre ambos personajes nace de una ecuación muy fácil de resolver: Desde hace 19 años, Pino ha estado casado con Gloria Flórez, quien se identifica como activista de derechos humanos, pero que fue secretaria del Interior de la alcaldía de Bogotá entre 2012 y 2015.

Adivinen quién gobernaba la ciudad en ese período…sí, Gustavo Petro, quien expresó su repudió sobre el caso: “Lo que ha hecho Iván Duque, expulsando y prohibiendo la entrada de Carlos Pino por 10 años es una atentado contra la vida de colombianos como Gloria Flórez y su hijo, es un atentado contra la Colombia Humana y es propio de dictaduras. La denuncia mundial comienza ya”.

Desde antes de estar juntos en la administración de la capital, ya existía una relación política tripartita de izquierda.

La pareja Pino Flórez se estableció en 1999, una época en la que Carlos Pino era investigado por supuestos nexos con la guerrilla colombiana. En ese caso salió absuelto.

Pero esta vez no corrió con la misma suerte. Las investigaciones de la Casa de Nariño lo identificaron como uno de los “patriotas cooperantes” de Maduro. Pinto no era funcionario diplomático. Migración Colombia aseguró tener la certificación de la embajada venezolana.

Su estatus migratorio en el país estaba avalado por una “visa de residente y de extranjería”, según confirmó el director de Migración Colombia, Christian Krüger, quien además sostuvo que el operativo es totalmente legal.

¿Qué pasa con la sospecha de espionaje?

Ahora resta que el Gobierno nacional triangule los datos de sus investigaciones y pueda determinar si en esa revelación de datos de inteligencia de Colombia a Venezuela están incursos el senador Gustavo Petro y su exempleada, Gloria Flórez.

Después de ver en el Congreso un video en el que Petro recibe fajos de dinero en efectivo para campañas políticas, la “notitia criminis” debería generar un efecto dominó que active las investigaciones a estos 2 dirigentes políticos de izquierda.

¿Cuál será el resultado? Con los días, la verdad será dicha.

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